
Llovía en el incesante trajinar nocturno de la ciudad...Era una de esas noches hechas para estar a solas, sin nadie que con su conversacion inoportuna interrumpiese el meditar del alma, asi que Verónica caminaba en medio de la oscuridad, mientras las gotas caian suavemente sobre ella... Fumaba absorta, mientras se dejaba llevar por el viento, pensando...
Pensaba en su vida.. Oh si, en aquella vida!.. Recordaba cuando era niña, una niña decente y obediente. En su escuela, donde fue estudiante modelo y sus profesores regordetes se ufanaban con ella... ¿hace cuantos años? Quince, quizás mas. La cena con sus padres para revisar el día..¡si, lindos tiempos! un tanto lejanos ahora, se dijo Verónica.. Esos mismos padres amorosos y orgullosos la obligaron a irse de casa despues de decirles que estaba embarazada.. pero no importa, se dijo, estaba mejor sola, sin preguntas ni restricciones.
Lo importante era el presente: 23 años, soltera, infertil tras un aborto mal practicado, un trabajo de autómata por unos cuantos dolares a la semana, sin amigos y con unas ganas inmensas de llorar hasta ahogarse en sus propias lágrimas.. Eso sin contar su creciente adicción a la cocaína.. Lindo panorama -pensaba- pero la esperanza es lo ultimo que se pierde... ¡Basura! tengo 5 años diciendo lo mismo... ¿cuando acabara?
Entro al pórtico y subió a su apartamento. Abrió la puerta. A ver, que habrá de nuevo? se dijo, hizo funcionar la contestadora y revisó los mensajes. Solo habia uno, de su mejor amiga, pidiendole que la llamara. Vaya -penso Verónica- mis amigas quieren saber de mi. Esto si que es una novedad...
Sus amigas, buen punto para continuar sus pensamientos. Puede sonar egoista, pero no son mas que un grupo de traidoras, suerte de vampiras que sacan y sacan pero nunca dan nada. Todas habian "madurado", algunas se habian casado y poco a poco se habian ido alejando de ella. ¡Asco!, se dijo, me estoy poniendo sentimental.
Es hora de tomar un rumbo, pensó....
Se quito sus ropas humedas y las dejo sobre la cama. Desnuda, se miro en el espejo y caminó hacia la tina, la llenaba mientras en sus manos dejaba correr el agua. Recitaba con dulce voz sus poemas favoritos. Declamaba a Neruda: "Es hora de partir ¡oh abandonado!..." Dejo caer suavemente su cuerpo en el agua y cerro sus ojos... ¡Horizonte y alba, si estas solo, ¿a quien le importas? Luz y esclavitud, ¿cual de las dos prefieres? El ave que vuela libre nunca mira hacia atras, pues siempre huye de algo... Dicho esto, tomo la hojilla y la paso suavemente por sus muñecas, por cuatro veces...
Respiró profundo, mientras miraba el agua teñirse de rojo... Luz púrpura, flotaba en las alas de una mariposa. Se elevaba y elevaba hasta sentir que se fundia con el viento y las estrellas...
En ese momento sus ojos se cerraron... para siempre